Pino
Ficha del pino.

Nombre Común:
Pino.

Nombre científico:
De la familia de las Pinaceae, siendo la familia más extendida de las coníferas con unos 10 géneros y alrededor de 200 especies, muchas de las cuales se cultivan como bonsái. Algunas pueden ser:

-Pinus Mugo: Nativo de zonas montañosas de Europa central.

-Pinus Pentaphylla: Este pino cuya denominación “pentaphylla” hace referencia a sus agujas agrupadas de cinco en cinco, en lugar de por parejas como es habitual, es una variedad del Pinus Parviflora, cuyo nombre hace referencia al reducido tamaño de sus flores. Es nativo del Japón.

-Pinus Sylvestris, pino albar, o pino rojo: Nativo de buena parte de Europa y Asia. Si denominación “sylvestris” indica que vive en los bosques. Una de sus características más destacadas es el color rojizo de su trono una vez se han desprendido placas de corteza.

-Pinus Thumbergii: Procedente del Japón, junto al pentaphylla ,es de los más apreciados en bonsái entre otras cosas por su gran vigor.

General:

Esta familia de coníferas está constituida generalmente por árboles monoicos y perennifolios de gran porte, aunque con alguna excepción arbustiva. Las hojas tienen forma de acícula, es decir aguja, se agrupan en pares o en grupos de 5 dependiendo de la variedad. Las flores masculinas están formadas por multitud de estambres y las femeninas por conos que se vuelven leñosos al madurar. En ambos casos se trata de floraciones muy discretas. Los conos pueden tardar dos o tres años en madurar contiendo en su interior las semillas, o piñones, pudiendo ser estas aladas o no.

Condiciones de cultivo:

Situación: Siempre a pleno sol, los pinos no se desarrollan bien en lugares sombreados en los que no llega el sol directo. Si bien soportan bien el frío, puede hacerse necesario proteger las raíces de las fuertes heladas en función del tamaño de la maceta y lo dura que sea la helada.

Riego: Moderado y regular. En general los pinos prefieren suelos no excesivamente húmedos, por lo que conviene regar únicamente cuando el sustrato se vea seco. Muy poco en invierno.

Abonado: Abonado en los periodos activos; primavera y otoño. Con mayor intensidad en otoño. Con ejemplares todavía en periodo de formación, y siempre en función de que se desee hacer con el árbol, se puede empezar a abonar ligeramente antes de que las nuevas agujas hayan madurado completamente pues las del año anterior todavía están operativas, si bien su rendimiento es mucho menor.

Trasplante: El periodo de trasplante puede oscilar entre los dos y los cinco años en función del estado de desarrollo del árbol, siempre usando mezclas con un buen drenaje. El sustrato puede ser la mezcla normal, por ejemplo akadama mas volcánica. Durante el trasplante hay que evitar dejar el pino a raíz desnuda, es decir, de eliminar totalmente y de una vez el sustrato, pues hay un gran riesgo de que el árbol no pueda superarlo.

Poda: El pinzado de un pino variará en función del vigor de la especie en cuestión.

Para variedades poco vigorosas, como por ejemplo el sylvestris, el pinzado se llevará a cabo en primavera en cuanto las agujas empiezan a alargarse. Antes, a finales de invierno, es conveniente eliminar los brotes más fuertes para equilibrar el vigor.

Con variedades vigorosas, por ejemplo thumbergii, en primavera se eliminan totalmente las velas más fuertes. A finales de primavera o principios de verano se pinzan las velas con un vigor normal, no las débiles. Para finales de verano o principios de otoño habrá madurado una segunda brotación.

En ambos casos conviene quitar la aguja vieja en cuanto haya madurado la nueva brotación para favorecer que la luz llegue al interior de la planta y que esta brote hacia el interior.

Propagación: Por semillas generalmente. En caso de pinos los esquejes son terriblemente lentos para enraizar requiriendo un ambiente muy controlado, lo que convierte la tarea de esquejar un pino en algo fuera de las posibilidades de la mayoría de aficionados.

El proceso general para sembrar consiste en colocar en remojo las semillas durante una noche en invierno, se rechazan las que floten. Al día siguiente se siembran en un sustrato drenante y se mantienen en el exterior.

Plagas y enfermedades: Los más habituales son barrenillos, orugas diversas, pulgones y cochinillas. Otra enfermedad bastante común es el “desecamiento de coníferas” producida por un hongo. Los síntomas son el secado de las agujas empezando por el extremo. Inicialmente puede afectar únicamente a una rama, pero a menos que se aplique el tratamiento adecuado se extenderá con rapidez para acabar matando la planta con total seguridad.

Para datos mas concretos consultar el artículo sobre plagas de las sección de Técnicas y Cuidados de Portalbonsai.

Estilos más adecuados:

Se adapta muy bien a casi todos los estilos.

Comentarios:

Los pinos representan la especie usada en bonsái por excelencia y ninguna colección puede considerarse completa sin algún ejemplar de pino. Si bien son fuertes y de cuidado relativamente sencillo, tienen algunas peculiaridades que conviene tener presente:

Durante el trasplante suele ser mala idea, por su peligrosidad, dejar la planta a raíz desnuda. También es importante mantener un sustrato bien micorrizado para su buena salud.

Se trata de árboles tan resistentes que en ocasiones cuando empiezan a dar muestras de algún problema ya es tarde para salvarlos pues el daño se pudo haber producido un año atrás.

Aunque sea más fácil encontrarlos, no todas las variedades son aptas para bonsái. Algunas como por ejemplo el pino piñonero clásico, pinus pinea, son poco adecuadas por el tipo de aguja que desarrollan (de hasta 20 cm de longitud) y por la dificultad para que broten hacia atrás. En estas circunstancias los resultados suelen ser bastante decepcionantes.