Almez
Ficha del almez.

Nombre científico:

La familia de las ulmáceas está compuesta por unos 18 géneros y alrededor de 150 especies muchas de las cuales son cultivadas como bonsái. Algunas de las especies de celtis usadas en bonsái son:
-Celtis Australis: Originaria de la región mediterránea.
-Celtis Occidentalis: Originaria de América del norte.

Nombre Común:

Celtis, Almez.

Descripción del Bonsai Almez

El hábitat de las diferentes especies cubre casi medio mundo, pudiéndolos encontrar en América, Asia y Europa, aunque siempre en regiones tropicales o templadas.

Se trata de árboles caducifolios que en ocasiones pueden rondar la veintena de metros de altura. Son árboles centenarios que puede llegar hasta los 600 años de edad. Sus hojas son lanceoladas, de color verde oscuro, bordes aserrados y tacto algo áspero. Produce un fruto de color oscuro, casi negro, tras su maduración.

Condiciones de cultivo:
Situación: Siempre a pleno sol, eso si hay que proporcionarle la cantidad de agua necesaria en las épocas de más calor. Su resistencia a las heladas es limitada, por lo que en climas muy fríos puede ser buena idea proteger algo las raíces. La especie que mejor soporta el frío es la Celtis Occidentalis.

Soportan bien el viento.

Riego: Regar abundantemente cada vez que se seque el sustrato. Pulverizar en las épocas más calurosas puede ser una buena idea.

Abonado: Constante durante el período de crecimiento. Evitar los periodos más calurosos. Conviene esperar unas semanas antes de empezar a abonar tras la brotación para dar tiempo a la maduración de las hojas.

Trasplante: En primavera cada dos o tres años, en función de la madurez de la planta. El sustrato puede ser la mezcla normal, por ejemplo akadama mas volcánica.

Poda: Pinzado continuo en la estación de crecimiento. La poda de ramas es más cómoda llevarla a cabo antes del periodo activo.

Propagación: Factible mediante esquejes en primavera o verano. Por semillas se puede intentar tras un periodo de estratificación sembrándolas en primavera.

Plagas y enfermedades: Es especialmente vulnerable a la araña roja. Orugas y pulgones también pueden estar presentes.

La especie C. Australis es vulnerable a la Grafiosis, enfermedad que ha asolado, y continua asolando, los mejores olmedos de toda Europa.

Esta enfermedad, la grafiosis, la trasmite principalmente un insecto (un coleóptero del género Scolytus) que se alimenta de la madera perforando galerías mientras transporta las esporas en sus patas presentando el tronco pequeños agujeros. No es el único insecto que perfora galerías en el tronco, así que estos agujeros por si solos no quieren decir nada. También se han dado casos de transmisión por vía aérea. La actividad humana, al trasladar la madera de olmo (muy apreciada por su dureza) de un sitio a otro, también ha contribuido a propiciar la extensión de esta plaga.

El problema es que dicho insecto barrenador contagia un hongo llamado Ophiostoma Ulmi. Se trata de un hongo que obstruye los vasos conductores de savia generando toxinas capaces de fulminar al olmo en muy poco tiempo.

Los primeros síntomas que se producen son el amarilleo de hojas, que acaban marchitas y secas. Estas hojas se enrollan hacia el haz, y adquieren coloración rojiza. La enfermedad continúa afectando a todo el árbol desde las ramas más grandes hasta llegar al tronco, o bien a la inversa empezando por la raíz, siendo en este caso más rápido el desarrollo. En la primavera siguiente, y en ambos casos el olmo estará muerto casi con seguridad.

Esta plaga lleva afectando a los olmedos de todo el mundo desde los años 30, pero el brote más virulento en España se produjo en los años 80. El resultado es que la población de olmos autóctonos en España, como en buena parte del mundo, ha sido diezmada.

Hoy en día parece ser que, como último recurso, se está trabajando con algunas de las pequeñas poblaciones supervivientes que parecen presentar una resistencia aceptable al hongo, para conseguir mejoras genéticas que eviten extinción.



Si bien es una plaga extremadamente peligrosa, en bonsái no suele ser un problema tan importante pues continuamente se aplican tratamientos preventivos que por cuestiones obvias no es posible realizar en plena naturaleza. De cualquier forma, la solución más efectiva una vez se ha confirmado la presencia del hongo suele ser cortar y quemar las partes afectadas del árbol.



Para datos mas concretos consultar el artículo sobre plagas de las sección de Técnicas y Cuidados de Portalbonsai.

Estilos más adecuados:

Se adapta bien a la mayoría de los estilos, aunque destaque sobre todo en los estilos verticales pues tal vez sean los más frecuentes en el hábitat en que suelen vivir.

Comentarios:

Si bien es posible alambrarlo, al igual que el resto de las ulmáceas, no es tan frecuente llevar a cabo esta operación como en otras especies. Por regla general, tras una primera formación, suelen formarse mediante poda pues los resultados son más naturales.

Con las ulmáceas conviene vigilar el uso de productos sistémicos pues suelen afectarles negativamente.